lunes, 3 de febrero de 2014

Editopías

Josué Díaz-Moreno


UTOPÍAS TRANSFORMADORAS: LA IZQUIERDA COMO CONQUISTA


Se ha escrito y debatido en este medio durante las últimas semanas acerca de las debilidades y disloques de la Izquierda en Almuñécar. Más allá de la validez de los argumentos, la dialéctica en sí misma es sana, sobre todo por las utopías que a lo largo del debate se ponen sobre la mesa. En esta ocasión, nos quedamos con una de ellas: la visión de una colación de izquierdas gobernando en Almuñécar a partir de 2015.

Para alcanzar tal escenario, deberían darse dos premisas indisolubles. La primera, que Izquierda Unida mantenga su trayectoria ascendente. La segunda, que el PSOE recupere parte de su electorado de antaño y aspire a ser la lista más votada. Lo primero es una realidad en proceso de darse. Lo segundo, hay que pelearlo y construirlo.

Para que el PSOE pueda aspirar a ganar unas elecciones  necesita reactivar la militancia,  reciclar e innovar  en las maneras de hacer política, dejar de mirar al pasado, superar los complejos  y construir un discurso que ilusione y sea capaz de movilizar a las bases. Todo ello es posible, capacidades no faltan, y les ampara el sustrato histórico de luchas sociales forjadas sobre la base de una ideología pura, basada en la utopía de una sociedad igualitaria.

En Almuñécar, la Izquierda ha sufrido y ha sido vilipendiada por los de siempre. Para elegir la opción menos mala, se ha renunciado a pensar en grande, otorgando el poder a la derecha, la misma que desde el gobierno nacional a base de reformas y contrarreformas están logrando, entre otras cosas, que el 25% de los españoles estén en situación o riesgo de pobreza y que la inequidad alcance sus cotas más altas en la historia reciente de este país. Esa misma derecha gobierna en Almuñécar.

Por eso, frente a todo ello, la Izquierda como conquista.

Para acabar definitivamente con el sectarismo y la corrupción, para generar procesos participativos auténticos que empoderen la voz y la toma de decisiones hacia los barrios,  basados en Asociaciones de Vecinos no clientelares. Para hacer de Almuñécar y nuestra Administración un municipio modelo de Transparencia y Buen Gobierno.

Para rescatar la gestión pública de los servicios municipales y gestionar de forma eficiente, invirtiendo el ahorro y las plusvalías (hoy en manos de corporaciones nacionales) en un ambicioso e innovador programa de cohesión social y equidad, que garantice la igualdad de oportunidades a todos los vecinos de Almuñécar en el ejercicio y disfrute de sus derechos fundamentales, desde la vivienda hasta el acceso a la educación superior.

Para aspirar a una Almuñécar con pleno empleo, mediante la diversificación de nuestro tejido productivo, potenciando y dinamizando el sector agroalimentario como medio digno de ganarse la vida, abriendo nuevos nichos de empleo ligados a la protección y conservación medio ambiental, invirtiendo en sectores con gran proyección como energías renovables, y fomentando el cooperativismo y la creación de marcos de asociación entre jóvenes emprendedores a modo de proyectos de incubadora de empresas.


Estas son algunas de las utopías que podrían confluir de darse una coalición de Izquierdas en Almuñécar, que en otros ámbitos, como el autonómico, está arrojando buenos resultados. El camino es largo, costoso y doloroso desde ambos lados. Pero como toda Utopía, hay que empezar por soñarlo, que ese derecho, que se sepa, aún no nos lo han recortado. 

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